Tecnología y Hábitat
Arq. René Canese Azzi
Docente-investigador
Director del Área Tecnológica
Contacto: iconstru@arq.una.py
POLÍTICAS INSTITUCIONALES DEL ÁREA TECNOLÓGICA
Los objetivos que nos hemos propuesto desde hace bastante tiempo marcaron una actitud y una conducta; que se puede interpretar, en los hechos, como una política académica del Área Tecnológica largamente pretendida y, algunas veces, alcanzada.
La misma se basa en determinadas premisas de carácter general que se pueden expresar de la siguiente manera:
LA TECNOLOGÍA DEBE COMPRENDERSE COMO UN SISTEMA DE CONOCIMIENTOS Y PRÁCTICAS QUE SON APLICABLES, DIRECTAMENTE, EN EL MOMENTO DE LA MATERIALIZACIÓN; PERO QUE REPRESENTAN, EN DEFINITIVA, UNA INSTANCIA MÁS DEL ACTO PROYECTUAL
No puede comprenderse solamente como el acto de construir objetos y, si bien incluye en una forma específica esa etapa de materialización, puede afirmarse que surge y se desarrolla en diferentes fases del proceso creativo.
Puede entenderse así como una herramienta que condiciona el diseño pero, en contrapartida, posibilita la producción y permite superar las instancias de generación de imágenes mentales para convertirlas en productos aptos para la satisfacción de necesidades humanas.
ES RECOMENDABLE QUE LA TECNOLOGÍA SEA APROPIADA Y APROPIABLE
Es decir, totalmente adecuada a las posibilidades físico-culturales de un determinado territorio y aceptada (legitimada) por quienes serán los usuarios naturales y consumidores finales de sus resultados.
Desde luego que no se pretende promover el desconocimiento de las innovaciones tecnológicas desarrolladas en los centros de investigación de nivel internacional que “casualmente” son aplicadas, especialmente, en los países más desarrollados del primer mundo. Lo que pasa es que hay que ubicarse respecto de las posibilidades que abren estos avances con respecto a las condiciones en que se desenvuelve la producción tecnológica de los países latinoamericanos:
El medio concreto de desempeño nos obliga a (en diversos sentidos) a considerar la incidencia de factores regionales-locales en diversos ámbitos de acción. No podemos olvidar que estamos produciendo para un sitio y una circunstancia determinada. Y que este hecho afecta inexorablemente (en mayor o menor grado) el producto alcanzado. Dentro de este panorama cabe destacar:
- Condicionantes ambientales propias del sitio. La geografía, el clima, la vegetación, la topografía, etc.; todo lo referente al lugar y su entorno. La naturaleza en general y varios (o cada uno) de sus componentes.
- Tradiciones y costumbres de tipo cultural arraigadas en la memoria de la gente. Que inciden, especialmente, en el grado de aceptabilidad. Y que puede convertirse en un aspecto contraproducente en el caso de los rechazos colectivos dado que la legitimidad de una propuesta tecnológica se basa en la conformidad de quienes van a recibirla.
- Incidencias socio-económicas de un medio como el nuestro con un índice de pobreza excesivamente alto que presiona fuertemente sobre la gente y, por ello mismo, tiende a priorizar las conductas de pura sobrevivencia. No se puede esperar una predisposición fundada en expectativas de largo plazo cuando las necesidades tienen plazos vencidos. Y lo básico es el refugio y la alimentación diaria.
LA TECNOLOGÍA NO ES NEUTRAL
Tiene su propia ideología, en realidad la de quienes la implementan.
Es posible que, en algunos casos, tenga una base de datos que sea imparcial y objetiva. Pero sucede siempre que, en la toma de decisiones finales relacionada con su aplicación concreta, manifiesta su perfil propio. Y tampoco está disponible o accesible para todos de la misma manera.
Lo que pasa es que las innovaciones necesitan investigación e inversión; cosa que los países marginados no pueden aportar sino en cantidades sumamente pequeñas e irrelevantes.
Por eso podríamos decir que los avances tecnológicos tienen, se puede decir, “dueños”; que son los que marcan todas las pautas y que “ceden” determinados derechos en la medida que convenga a sus intereses como “promotores y vendedores” de productos tecnológicos; en un proceso de dirección única en la cual los consumidores quedan atrapados por su dependencia ante reposiciones y repuestos. Con el agravante que, en ciertos momentos marcados por circunstancias relacionadas con los fabricantes, hay productos rotulados como “obsoletos” que salen (desaparecen) del mercado para dar espacio a la renovación; que siempre necesita de los vacíos para insertarse.
Lo cual genera una relación de mutua dependencia entre productores y receptores pasivos; que se comportan de la misma manera y, en cierta forma, se complementan generando y/o consumiendo innovaciones que no cesan de aparecer.
LA INTERDISCIPLINARIEDAD ACOMPAÑA EL PENSAMIENTO TECNOLÓGICO EN CASI TODOS LOS CASOS.
Las carreras que se imparten en la Facultad de Arquitectura no son autosuficientes casi nunca, pero probablemente es en el campo tecnológico donde esta faceta se acentúa. El tratamiento de las problemáticas que tienen relación con el desempeño habitual del ser humano incorpora, casi siempre, aspectos sumamente diversos y con escasas posibilidades de encasillamiento.
Hay vínculos muy sólidos que nos conectan con la sociedad, con la familia, con el ambiente, con la naturaleza, con la salud, con la educación, con el trabajo, etc. ¿Cómo es posible pensar en una capacitación personal (individual) que optimice recursos que manejan tantas variantes? Resulta como evidente que debemos respaldarnos en otras disciplinas. Y que no basta con nuestra habilidad (mucha o poca) sino que estamos algo así como obligados a compartir las experiencias para ser eficientes.
ADHESIÓN, DESDE EL ÁREA TECNOLÓGICA, A LOS “PRINCIPIOS DEL APRENDIZAJE POSTULADOS POR LA REFORMA CURRICULAR DE 1996
Configuración de la totalidad: “…………………este principio determina que el aprendizaje es tanto más eficaz cuanto más comprensivas y coherentes sean las estructuras que se ofrecen al sujeto.…….de tal manera que el desarrollo del SENTIDO de la globalidad en los estudiantes, será uno de los desafíos prioritarios………………….”
No puede comprenderse una tecnología autosuficiente que no atiende a los fines para los cuales fue pensada y, sobre todo, si no se aprecia su aplicabilidad en casos absolutamente concretos. El reconocimiento de una determinada técnica solamente adquiere sentido en la medida que se percibe su destino real.
Tiene que ver, también, con la ubicuidad estratégica y operativa que nos indica la parte del paquete total que le incumbe concretamente y, con esto, su compromiso de integralidad.
Actividades de métodos activos: “………..es posible afirmar que solo cuando el sujeto actúa aprende realmente.”
Probablemente la tecnología se ubica en los más altos puestos del ranking de los componentes disciplinarios que se adscriben directamente dentro de este postulado. Es que la construcción de objetos y espacios pasa precisamente por el campo de lo concreto; donde la teoría no basta y la práctica es “dueña y señora” de la situación. Pero, además, porque la actividad aporta al conocimiento permitiendo fijar los conceptos y contrastarlos; estableciendo con meridiana claridad que sí se puede o, en todo caso, vamos conociendo de antemano las dificultades que implica la ejecución de las tareas propuestas. No es, por ello, vana la cita que nos permitimos agregar a continuación:
“Lo que escucho lo olvido.
Lo que veo, lo recuerdo.
Lo que hago, lo comprendo.”
Lo cual se puede resumir en actitudes como la de “Hacerlo por sí mismo”; que puede ser una premisa inicial que nos oriente en el sentido de lo que nos parece más adecuado para esta fase o instancia curricular. Incluso y más que lo anterior; “descubrirlo” cada uno de nosotros.
Lo cual implica una estrategia académica orientada a la obtención de logros que demuestran que “podemos”; elevando, así, la autoestima del estudiante y consolidando su personalidad como universitario.
Cada vez que se alcanza un objetivo tecnológico propuesto se fortalecen potencialidades y, al mismo tiempo, se abren amplias expectativas sobre lo que es posible obtener por sí mismo.
Incluso existen mediciones experimentales que ubican el grado de aprovechamiento del proceso de enseñanza-aprendizaje para quienes reciben informaciones teóricas y quienes alcanzan etapas de prácticas concretas.
Principio de la personalización: “una enseñanza hecha a la medida de cada estudiante…..”.
En realidad el mensaje intenta destacar que “el desarrollo curricular buscará mecanismos adecuados para el reconocimiento de las diferencias individuales, el diseño de estrategias de estudio independientes y el incentivo de la autodirección creadora.”
El proceso de enseñanza-aprendizaje es continuo y no tiene interrupciones. Cada actividad desarrollada por el estudiante tiene valor académico desde que se matricula en la Facultad hasta que recibe su título habilitante. La formación “transcurre” y se retroalimenta en todas y cada una de las vivencias experimentadas por el educando; incluidas aquellas relacionadas con la recreación y/o con la propia sobrevivencia del individuo.
Algo así como que nada se pierde y todo se recicla “académicamente”. Por eso se acreditan (contabilizan) actuaciones académicas extracurriculares; entendiéndose que las mismas tienen, finalmente, un valor puntuable que es de interés y colaboran en la formación.
LA INVESTIGACIÓN ACADÉMICA EN TECNOLOGÍA
En el campo tecnológico cualquier propuesta o innovación pasa por una contrastación o una confrontación que no admite dudas sobre los resultados y la comprobación de los mismos.
Más tarde o más temprano se llegará al momento de la presentación física y, por lo tanto, de su verificación; con la consecuente etapa de evaluación.
Por sobre todo se trata de un recurso de enseñanza-aprendizaje que permite una fijación del conocimiento impartido; dado que lo alcanzado por sí mismo adquiere una relevancia diferente e, independientemente del logro obtenido, se puede entender como una experiencia sumamente rica y formativa.
Sin embargo hay que comprender que hay gradaciones que regulan las complejidades las diferentes profundizaciones investigativas que están relacionadas con los diversos niveles de madurez alcanzada. Y a eso hay que remitirse.
LA EXTENSIÓN
La tecnología se presta casi como ninguna otra área educativa de la Facultad de Arquitectura para la realización de prácticas concretas con la sociedad.
Desde luego que hay diversos grados de aprovechamiento, según el avance conseguido en la comprensión de los fenómenos tecnológicos. Hay extensiones que solamente implican el esfuerzo físico de acompañar como un gesto de solidaridad social, posibles respuestas a los requerimientos de la comunidad. O, en los cursos superiores, aquellas actividades que integran un abanico muy amplio de capacidades tecnológicas.
Sin embargo, la extensión en sí misma tiene un mérito adicional en la formación que se vincula con la adquisición de una conciencia de responsabilidad y compromiso con la gente; lo que es enormemente destacable; por encima incluso de lo aprendido o aportado.
Y tiene, además, la ventaja de que los resultados se aprecian directamente; en instancias durante las cuales la interacción con el medio real nos prepara para lo que será, seguramente, una parte del desempeño laboral en el futuro.
LA GESTIÓN TECNOLÓGICA
Como una acotación final queremos expresar que la tecnología no se presenta siempre como una mera aplicación de técnicas constructivas de objetos sino que va germinando (a veces lentamente) desde las más incipientes instancias propositivas donde apenas se avizoran las imágenes definitivas del producto y que representan un esfuerzo de gestión muy especial.
Es que, como en casi todas las circunstancias, hay una serie de etapas preparatorias e, incluso, otras que son posteriores al momento conclusivo donde se aprecia la importancia de las estrategias que garanticen la conclusión efectiva de lo planeado. Y eso se resuelve por medio de una modalidad eficiente que conduce “inexorablemente” al éxito.
Por eso hay tecnologías “duras” y “blandas”; clasificación que pretende diferenciar las fases de materialización concreta de aquellas orientadas a la gestión.
Y las tecnologías de gestión tienen tal trascendencia precisamente porque hacen viable que todo el proceso llega a feliz término y puedan, incluso, llevarse a cabo monitoreos durante la ejecución y/o en etapas posteriores que aseguren resultados y evaluaciones críticas de los sucesos.
Arq. René Canese
ICE - febrero de 2008
Aqui encontrarás en formato Power Point Cuadro de Organización del Área Tecnológica








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